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Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2004. 01/11/2004La caixa o la vida El día en que exista una autovía gratis de Tarragona a Barcelona, empezaré a creer en La Caixa. Mientras las dos vías rápidas entre estas dos ciudades (la máxima concentración urbana de Cataluña y una de las más densas de Europa) sigan siendo dos autopistas de peaje, las dos de La Caixa, seguiré pensando que esta curiosísima institución financiera es una organización sin ánimo de lucro (sobre el papel) solidaria (con los poderosos) amante de las ciencias (previo pago de su importe) impulsora del mecenazgo (monárquico) protectora de la infancia (infanta) y, por supuesto,faltaría más, hasta ahí hemos llegado, no se confunda, máximo poder fáctico, sojuzgadora de políticos, dueña de España y parte del extranjero. 02/11/2004dos problemas etílicomatemáticos Evidentemente, el mundo está bien hecho. Por eso yo no tengo un duro. Porque si yo fuera rico, lo primero que haría sería invitar a un cubata a todos los habitantes del mundo. Un pregunta me corroe, porque, claro, yo soy de letras: ¿Cuanto me costaría la broma? Que alguien de ciencias me dé solución a estas cuestiones. Me gustaría saber cuanto dinero me haría falta para darme este capricho. Para los que aspiren a nota, otro problema anexo. Como evidentemente en el planeta no existen bares suficientes para atender a la vez a toda la población mundial, ¿cuanto tiempo se necesitaría para que todo el mundo, incluidos los abstemios, tuvieran el cubata en su mano? Ave, Caesar, morituri te salutant! El día que deje de vestir tejanos, comer hamburguesas, beber cocacola, ver películas de Hollywood, comprarle o piratearle programas a Bill Gates y cosas así, entonces me dedicaré a ser total, absoluta y coherentemente antinorteamericano. Como no tengo valor para renunciar a tantas cosas me conformo con asistir en silencio a las noticias que nos llegan del imperio. Calladito estoy mejor.03/11/2004No sex, I'm british En 1754, Philip Dormer Stanhope, cuarto Conde de Chesterfield en sus cartas a su hijo le recomendó que evitara cualquier tipo de copulación porque, según él, “la posición es incómoda, la situación, innoble y el placer, breve” 08/11/2004bautizos civiles A Barcelona le gustan las contradicciones en su salsa. Asume un gobierno tripartito que es lo mismo que decir un gobierno ingobernable y goza de un alcalde poeta, que despliega la gracia de sus rimas en las Fiestas de Idem. Pero además, inventó la feria de Sevilla sin Sevilla, el Rocío sin el Rocío, de la nada hizo un Forum, y en Hospitalet, que tampoco quieren ser menos, cada año en Semana Santa, hace años que se sacron de la manga la primera -y tal vez la única- Procesión Laica, con Cristos, Vírgenes, Nazarenos, trompetas y tambores, pero sin curas y sin iglesias. Por tanto, no hay por qué extrañarse de que en Igualada hayan inaugurado la moda de los bautizos civiles. La idea de una ceremonia civil de imposición de nombre no es nueva. Se ha hecho antes en Europa. Lo nuevo es el nombre, Bautizo Civil. Y digo yo, teniendo en cuenta que los susodichos solían ir vestidos de marineritos, ¿para cuando la primera comunión por lo militar? 10/11/2004Primeras semanas sin el Juanele.Para mí, el coche sigue siendo masculino. No soy italiano, donde el automóvil es “la máquina”, y puestos a buscar oscuras implicaciones para alimentar a psicoanalistas en paro, tengo que decir de antemano que, por suerte o por desgracia, no soy homosexual, y el hecho de haber bautizado a mi coche con el nombre de Juanele no tiene nada que ver con el sexo del subconsciente o con el subconsciente del sexo, pues sabido es que el orden de los factores no altera el producto sexual bruto. Chorradas aparte, el Juanele ha sido mi gran compañero de farra. Recorrí con él cinco o seis veces España, participé, gracias a él, en un montón de fiestas y de juergas, y dentro de él, dormí, bebí, follé y me entusiasmé con la vida. Llevo unas semanas sin el Juanele y me resisto a comprar otro coche. No quiero tener algo que tenga que volver a bautizar. Me refugio en la excusa del contable, me sale más barato alquilar un coche distinto cada fin de semana, que comprar uno y cargar con los gastos de parking, impuestos y reparaciones. El psicoanalista me diría que eso es precisamente lo que suele suceder cuando se te acaba un gran amor. Que antes de buscar desesperadamente otro que lo sustituya, hay una etapa intermedia donde uno se entrega al sexo sin compromiso, aquí te pillo, aquí te mato, aquí te tengo, aquí te dejo, tal y como se hace cuando uno alquila un coche. Se usa a tope, se devuelve y se olvida. Igual tienen razón los psicoanalistas. Pues que les den. 15/11/2004lenguas bífidas El valenciano y el catalán son idiomas prácticamente iguales.Por tanto, no existen dos idiomas. Existe uno. ¿Cuál? La clase política dominante parece ser que va a dictaminar, por presiones extralingüísticas, que el valenciano no existe, y solo existe el catalán. Una pregunta malvada me corroe, que rima con PSOE. ¿Qué pasaría si la clase política dominante tuviera que dictaminar, por presiones extralingüísticas, que el catalán no existe y que solo existe el valenciano? Que Valencia entonces tendría lo que nunca ha conseguido tener hasta el momento: un valenciano, hijo de padre aragonés, líder de un partido que tiene la llave del gobierno en Valencia y decide en Madrid. Pero hay que ser constructivo y no criticar por criticar (que rima con Partido Popular) Propongo una solución salomónica. El catalán no existe. El valenciano no existe. Solo existe el tortosí. Y que se joda Madrid. (Esto último no viene a cuento, pero es mi grito de guerra desde hace 12 años y me encantaba ponerlo) 16/11/2004La rumbita de Paesa A mi amigo Blanco HerreraLe pagaron su salario Y sin pensarlo dos veces Se fue para malgastarlo Una semana de juerga Y perdió el conocimiento Como no volvió a su casa Todos le dieron por muerto Y no estaba muerto, no no Y no estaba muerto, no no Y no estaba muerto, no no Cuchívere, cuchívere. ¡Chívere! Pero al cabo de unos días De haber desaparecido Encontraron uno muerto A un muerto muy parecido Le hicieron un gran velorio. Le rezaron una novena Le perdonaron sus deudas y lo enterraron con pena. Y no estaba muerto, no, no. Y no estaba muerto, no, no. Y no estaba muerto, no, no. Estaba tomando cañas, leré, leré. Pero un día apareció Lleno de vida y contento Diciéndole a todo el mundo se equivocaron de muerto El lío que se formó Eso si que es puro cuento Su mujer ya no lo quiere, no. No quiere vivir con muertos. No estaba muerto Estaba de parranda Y no estaba muerto, no, no. Estaba tomando cañas, leré leré. "El Muerto Vivo". PERET 17/11/2004snobismo Me cuentan que Woody Allen,cuando estuvo en San Sebastián, fue al restaurante Arzak y pidió un huevo duro. No se descarta la idea de que Juan Mari Arzak, en revancha, vaya al concierto de clarinete de Woody y le pida que toque la Gallina Turuleta. 18/11/2004VIÑAS DEL VERO. CABERNET SAUVIGNON 01 Un vino que dice mucho y bien de la bodega que lo concibió: Viñas del Vero, la gran valedora de la denominación de origen Somontano. El Somontano ha sido una revelación y una revolución, y ha creado adictos, entre los que me cuento. Les invito a coger el coche y hacer una excursión a Barbastro, para comprobar que esos suelos calizos, alrededor del río Vero, poseen las condiciones perfectas para el cultivo de la vid.Aquí tenemos un ejemplo. Este vino es un varietal, y todo varietal es de por sí, un compromiso, porque refleja como en un espejo, tanto sus cualidades, como sus defectos. No hay posibilidad de aminorar la pujanza de una uva, con la delicadeza de otra. Y si encima hablamos de un vino elaborado cien por cien con Cabernet Sauvignon, ya de por sí potente y un tanto rebelde, entonces nos encontramos con un decidida vocación de excelencia. Como a mi no me gusta saborear el vino en solitario, pues para algo se han hecho las botellas con la medida justa para compartirlas entre dos, se me ocurre recomendar este Cabernet Sauvignon del 2001 para celebrar, con alguien a quien quieras mucho, las pequeñas alegrías cotidianas, esas buenas sorpresas que de vez en cuando te da la vida. No es un vino para grandes fastos, sino para cotidianos y sinceros gozos. Y sobre todo, creo que está hecho ex-profeso para la confidencia. Los antiguos latinos acunaron el dicho In Vino Véritas. Y este vino tiene mucho de verdad. Tal vez porque ha nacido a orillas del río Vero. 19/11/2004testículos Algunos etimologistas pacatos afirman que la palabra testículo procede del verbo testificar. Según esta teoría, testículo sería el "pequeño testigo" de la virilidad de un hombre.Pero una costumbre de los antiguos romanos invierte el sentido, y parece que fué al revés, que el verbo testificar procede de la palabra testículo. En los juicios, los patricios romanos que habían sido citados como testigos, juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha. De esta costumbre romana procede la palabra testificar. 22/11/2004Los matices del vino. (Toma nota, Carlos) El diccionario define el concepto de matiz, aplicándolo a diversas disciplinas. A la Pintura, y así los matices son las diversas gradaciones que puede tener un color. A la Literatura, en donde se considera el matiz como el rasgo de expresión en la obra literaria. A la Música, que considera el matiz como el distinto grado de intensidad que se puede tener un sonido. A la Filosofía, donde el matiz es el aspecto que da un carácter determinado a cualquier argumento. No es, por tanto, extraño que una palabra como matiz, tan bien relacionada con las bellas artes, case bien con el Vino. ¿Que tipo de matices podríamos aplicarle? Podría ser, perfectamente, el pictórico. No solo hay vinos blancos y tintos, rosados y dorados, verdes y claretes. Hay también vinos velazqueños y vinos picassianos, vinos goyescos y vinos dalinianos, vinos alargados como las figuras del Greco, o místicos como las Inmaculadas de Murillo. Claro que también podríamos hablar de los matices del vino, con criterio musical. Si un gran tinto de la Ribera del Duero, o un Chateau de Burdeos, son una sinfonía, los vinos de Rioja nos ofrecen las diversas variaciones de los conciertos, luego hay vinos donde la equilibrada combinación de las distintas uvas tienen la perfecta armonía de un cuarteto de cámara, por no hablar de los monovarietales, que se asimilan perfectamente a las sonatas. De violín, en los afrutados blancos, de piano en los arómaticos tintos. Me diréis que estoy haciendo literatura. Claro que sí. Y con ello se demuestra que también es aplicable al vino el matiz literario. Pero mejor será imponer un poco de rigor, que habrá tiempo para el barroquismo, así que bueno será aplicar el criterio filosófico y desarrollarlos matices del vino, como si fueran las diferentes características diferenciadoras con que el hombre, desde que se hizo agricultor, ha elaborado al zumo fermentado de la uva.El vino es un homenaje a la pluralidad. Está lleno de variedades. Cada variedad es un carácter. Cada carácter es un matiz. Fijémonos en Andalucía. Esta tierra bendita, siempre fué tierra de paso, y personalmente creo que la causa de este incesante trasiego de forasteros, desde los tiempos de Noé, no ha sido tanto la geografía cuanto la enología. El vino fué el primer y más decisivo aliciente turístico de su historia. Los fenicios, que sabían muy bien lo que valía un peine, fueron, tal vez, los primeros guiris que se acercaron a tierras jerezanas para cambiar sus baratijas orientales por su ya codiciados caldos. Los moradores de aquellas tierras albarizas, castigadas por el sol, y refrescadas por la brisa marinera, tenían que elaborar unos vinos de mucho grado y de mucho cuidado. Bien que tomaron nota las generaciones posteriores, sobre todo, los romanos que consideraron la provincia Bética como la bodega del Imperio, y hasta cuentan que el mismísimo Julio César, entre victoria y victoria de sus legiones, como reposo del guerrero y regalo del catador, había montado casa, viña y bodega en Jerez, como si fuese un Osborne cualquiera. Bien mirado, hay bastante matiz imperial en los vinos jerezanos. De ahí que tanto contribuyera, primero a la formación y engrandecimiento del Imperio Británico, y después al consuelo de su decorosa liquidación. Analizada la historia entre copa y copa, cuando el almirante Rocke toma Gibraltar en 1704, lo hace pensando en intenciones ulteriores. Estoy plenamente convencido de que los hijos de la Gran Bretaña entraron por Gibraltar, con el ánimo de aquel de la copla, que iba con su jaca, galopando y cortando el viento, caminito de Jerez, para convertirla en colonia británica, y quedaron frenados con el tratado de Utrecht. Claro que lo que no pudieron conseguir por la fuerza de las armas, lo alcanzarían posteriormente por la colonización comercial, y por la saga familiar. De ahí que el sherry sea el producto más genuinamente británico, después de su casa real. En cualquier caso, el nombre de Jerez procede de los árabes, una civilización abstemia por principios, pero no tanto por realidades, y a ellos hay que agradecerles la infidelidad a sus creencias, dado que potenciaron, cultivaron y degustaron los vinos andaluces. De aquel Sherisch mahometano al Sherry británico, ha pasado mucho tiempo, y han aparecido y desaparecido muchas modas. Pero el Jerez sigue. Como verán, con más desparpajo que erudición, he repasado la historia, observándola bajo el matiz del vino. Hay una cultura del vino. Felizmente no existe una cultura del licor de kiwi, ni falta que hace, aunque sí estamos viviendo una anticultura de la cocacola, que potencia la comida rápida, (¡Absurda contradicción, la comida o es lenta o no es comida!), el desprecio al paladar y los combinados de garrafa. El Vino exige otro matiz en quien lo saborea. Requiere ánimos pausados, conversaciones distendidas, y paladares decididos a probar de todo un poco, o "nequid nimis" -"de nada, demasiado"- que dirían Horacio, Virgilio y su panda de epicúreos. Aplicando el criterio filosófico a la palabra matiz, podríamos decir que la cocacola es cínica, y el vino es epicúreo. Es difícil compaginar lo epicúreo, con los tiempos tan cínicos en que vivimos. El cínico no cree en otra cosa que en los resultados inmediatos, mata el tiempo en vez de disfrutarlo, de ahí la abundancia de comidas y bebidas light. El vino no entra en la onda, un tanto clónica, de bebidas ligeras y en muchos casos un tanto amaneradas. El vino nos anima a entrar en un mundo un tanto romántico y a contrapelo, un mundo en donde aún queda buena gente que hermana saber y sabor, que prefiere sonreir a invertir, conversar a especular, que agarra el día y vive el presente en la plenitud de la amistad.. Goethe, que le gustaba tanto el vino como el amor, dejó escrito lo siguiente: "Una muchacha y un vaso de vino curan todo mal, y el que no bebe y no besa, está peor que muerto" Pero también el vino casa con la religión. Los Evangelios nos muestran a un Jesucristo, como un milagroso enólogo que en unas bodas convierte el agua en vino, y después de su última cena de amistad, en un notable catador que asimila el vino de su copa a su propia sangre. Los enamorados del vino... !Cuánto le debemos a los monjes! En las montañas riojanas, recluido en el monasterio de San Millán de la Cogolla, Fray Gonzalo de Berceo, el padre prior de la lengua castellana, escribía sus obras en "roman paladino", y hacerlas rimar con "un vaso de bon vino". En la Edad Media, allá donde había una Iglesia o un Monasterio, proliferaban los viñedos y las bodegas, donde se elaboraba el vino de la misa, la fiesta cristiana. Son los monjes los primeros científicos del vino, los primeros viti-vinicultores, Debemos a los monasterios la crianza y el envejecimiento del vino en bodegas. San Bernardo cavaba, podaba y abonaba las viñas. San Martín las plantaba. Los cistercienses dedicaban seis horas de trabajo cotidiano a la vid y al vino. San Benito, en la Regla para su Orden Monástica, aconsejaba: "Vale más tomar un poco de vino por necesidad que mucha agua por avidez". No es extraño pues, que muchos historiadores consideren que la contribución de los monjes a la viti-vinicultura es uno de los mayores servicios hechos a la civilización occidental. !Con estos antecedentes, quién se atreve a negar que el vino es cultura!. Pero hablemos de los matices literarios: El vino es poesía: Rubén Darío, siguiendo el consejo de fray Gonzalo, tenía una bella ánfora llena de regio vino, para darle fuerza y calor a sus cantos. A don Antonio Machado un vino risueño le dijo el camino, ese que se hace camino al andar. Pablo Neruda se maravillaba de su color: Vinos con pies de púrpura o sangre de topacio, vinos color de día, vinos color de noche. El Vino es amistad, es mesa compartida, es mano abierta, sonrisa acogedora. Los antiguos persas utilizaban la misma palabra que denominar Vino y Vida, y no les faltaba razón. El vino alegra el corazón del hombre, alegra el sendero del peregrino, regala felices sueños a Noé, y eleva a Baco al Olimpo de los dioses. El vino es el corazón de la fiesta, que nació en el preciso momento en que el hombre cultiva la tierra, se enfrenta a su misterio y descubre su espíritu. San Pablo lo definió como "Obra de Dios" y el Doctor Pasteur, más comedido, lo consideró como la más sana e higiénica de las bebidas, y este matiz sanitario, ahora es conveniente recordarlo, cuando muchos cardiólogos consideran que una copa de buen tinto, es una excelente medida de prevención contra las enfermedades cardiovasculares, y no faltan psiquiatras que olvidando los barbitúricos, recetan una copa nocturna de tinto de reserva, para curar el insomnio, y asegurar un sueño feliz. No exagero, por tanto, si afirmo que si algo somos y algo ha hecho la civilización occidental a lo largo de los siglos ha estado fundamentada, cuando no provocada, en los ritos de la vendimia, en el misterio de la fermentación, en la quietud de las bodegas, en el placer de compartir una copa, en definitiva en todo aquello que hoy, con todo derecho, se llama la cultura del vino. Como tampoco es desaforado considerar que nuestra civilización ha sido el cumplimiento de una profecía bíblica, la respuesta a una pregunta que se hace el Libro Sagrado del Eclesiástico: "¿Qué vida tiene aquel a quien le falta el vino?” La Biblia también nos habla del primer vendimiador: Noé, que tras el diluvio, lo primero que hizo fué plantar viñas, y embriagarse con su mosto. Dice la Leyenda que el Arca se posó en el monte Ararat, el más alto de Turquía. Científicos soviéticos hace años que descubrieron, entre restos de madera que parecían de una gran nave, fondos de grandes vasijas que contenían posos de vino fosilizado. Hay por tanto un matiz arqueológico en el vino. Los estudiosos de la prehistoria han demostrado que, cuando el mono apareció en Africa, toda nuestra Europa estaba llena de vides, esperando con el paso de los siglos, la aparición del hombre, que con paciencia y esfuerzo, las transformara con el cultivo y la vendimia. Para conservar la fruta, el hombre primitivo la prensa con piedras o leños. Luego la Naturaleza la fermentaría y convertiría el mosto en vino, el azúcar en alcohol, la fruta en delirio, la realidad en misterio. Los químicos reducen el proceso de fermentación a una fórmula, que me resisto a transcribir. A mi juicio sería atentar gravemente a los matices del vino. La fermentación es una Obra Maestra de la Filosofía, porque entra de lleno en el Misterio, así, con mayúsculas. El primer misterio es la fecundación: la semilla que se hace fruto. El segundo: la fermentación: el fruto que se hace vino. El Tercero: la Transformación: el Vino que se hace Fiesta. En el primero, el protagonista es la Tierra. En el segundo, el protagonista es la Uva. En el Tercero, el protagonista es el Vino. La Fiesta nace en el corazón del hombre, a la vera de los dioses, en torno a los mitos, y ante la presencia del vino. Los acadios, los sumerios, los hititas, los asirios, los hebreos, los egipcios, ligan este líquido embriagador con lo religioso, y es la isla de Creta, la que lo bautiza definitivamente. El misterioso zumo fermentado de la uva se llamará "Oinos", vino. De la arqueología a la historia. La civilización occidental nace en el Mediterráneo, alrededor del vino. En torno a la vendimia, los griegos crean la fiesta dionisíaca, en honor de Dionisos, o Baco, el Dios Enólogo. Recogen con ello todo el legado de mitos y creencias, que han convertido el vino en uno de los alimentos más simbólicos, en un elemento fundamental de sacrificios y oblaciones. La embriaguez se convierte en un sinónimo de transporte espiritual, de euforia sagrada, y a causa del exceso, de posesión diabólica. El vino es desde esta perspectiva un símbolo y una herramienta de conocimiento y de iniciación, un medio de comunicación con el infinito, con lo insondable. A la embriaguez ritual los griegos la llaman entusiasmo, o lo que es lo mismo, endiosamiento, rapto divino. La leyenda helénica afirma que los dioses crearon el vino por amor a los hombres, para hacerlos más felices. Ese atributo amoroso del vino lo convierte en una bebida de comunión con la Naturaleza, a través del rito de la vendimia. Y así nace la fiesta. Retrocedamos miles de años, pero sin cambiar de paisaje. Puede ser que, en un día como hoy, los primitivos habitantes del Penedés, o de la Rioja, del Duero o de Galicia, de La Mancha o Andalucía, de Jumilla o de Cariñena, por no decir de Creta, de Salerno, de Sicilia, de Burdeos o Borgoña, se reunieran para celebrar la vendimia feliz. Y mientras el vino experimentaba la primera fermentación tumultuosa, el Dios de las Viñas era agasajado. Primero con cánticos. Pero después a los cánticos corales, se añadieron diálogos improvisados de espectadores entusiastas. Con el tiempo, estos diálogos tendrían un guión. Había nacido el teatro. Primera gran manifestación cultural que debemos a la fiesta del vino. Si el teatro nace en las primitivas fiestas de la vendimia, la filosofía la inventan los griegos en los simposios, en aquellos banquetes en donde el anfitrión servía el mejor de sus vinos, y alrededor de los vinos no solo se montaba la comida, sino también se creaba el clima ideal para una conversación creativa, inquieta, reveladora. Palabras como Diálogo, Democracia, Política, Análisis, Ideología, Etica, Estética, surgen en el simposio, compartiendo todos la misma copa. El simposio era la traducción laica, la versión ciudadana de la fiesta religiosa. Con la vendimia se hacía culto al Dios, con el simposio se cultivaba al hombre. Por algo escribiría, siglos más tarde, Luis Pasteur: "Hay más filosofía en una botella de vino que en todos los libros". El vino alegra el corazón del hombre, pone alas a los pies al peregrino que hace camino, duerme feliz a Noé y exalta a Baco a la divinidad. El vino es el exacto perfil de una civilización, que nace mediterránea y se transforma en occidental. El vino es una cultura, la nuestra, la que da paciencia a quien planta, poda, cultiva y vendimia las cepas, y ciencia a quien, con sabias mezclas y trasiegos, en la quietud de las bodegas, convierte el mosto en una obra de arte. Vinos españoles. Blancos, tintos, rosados. Vinos de aguja y esplendorosos cavas, reposo del guerrero y musa de poetas. Vinos llenos de matices. Paz Ivison, una jerezana a carta cabal, y enamorada del vino, tiene escrito un libro maravilloso, amparándose en el neo-refrán: Díme lo que bebes y te diré quien eres. Lo recomiendo vivamente a quien quiera profundizar más en los matices del vino. Con tanto sentido del rigor como sentido del humor, Paz Ivison nos recomienda un vino para cada cosa, y un vino para cada tipo: Hay vinos para el amor, como el Champagne, que tiene la irresistible cualidad de volver más bella aún la mirada de una mujer. Hay vinos de poetas, como los de Chile, que hablan de Neruda, o los de Alicante, como el maravilloso y escaso fondillón que nos recuerda a Miguel Hernandez. Vinos para beber en pareja, mirando al mar, como los blancos del Penedés. Vinos con duende nocturno: como los finos jerezanos. Aperitivos bajo el sol, como la manzanilla, o de invierno, como los amontillados. Vinos de sobremesas aristocráticas, como los oportos. Paz Ivison, incluso da un paso más en esto de matizar el vino, y nos habla de vinos proletarios, como los manchegos, vinos para funcionarios, como los tintos de Valdepeñas,, vinos para asalariados urbanos, como los vinos blancos de Rueda, vinos para banqueros, como los grandes reservas riojanas o de la Ribera del Duero, sin olvidar los vinos para jóvenes seductores, una especie de vinos para JASP (Jóvenes, aunque sobradamente preparados) que serían los vinos de California, los Cabernet y los Merlot. Hay un vino aristócrata: el Sauternes frances, y un vino zarista: el Tokay húngaro. Y hay vinos muy machos: como los de Toro o los del Priorato, y vinos para perfectas -o imperfectas, según se mire- casadas, como los Albariños gallegos, o los rosados de Navarra. Hay vinos marineros, como el Chacolí vasco, el catalán de Alella, o el gallego de El Rosal. Así podríamos seguir. Estos son los matices que Paz Ivison ha encontrado a nuestros vinos, pero podríamos buscar más. El primer deber nuestro como ciudadanos que somos de un país que está en los primeros puestos mundiales en producción de vino, es conocerlo y amarlo. Y para ello, antes que nada, catarlo. Beber vino es un acto de civilización. Saborearlo es el signo de cultura. Descubrir alguno de sus numerosos y variados matices, es privilegio de nobleza, amen de un deber de patriotismo, y un paso adelante en el largo y a veces tortuoso camino, que cada cual hacemos hacia ese indefinible horizonte que algunos llaman felicidad." 23/11/2004Espinita. (nueva letra)Por ir alabando a mi Jose Luis. Si se entera Bush, verás el capón que nos atizará Bush es como una espinita que se está clavando en mi Jose Luis Chavez que me estás matando Calla y largate pronto de aquí. 24/11/2004gritosDe vez en cuando, en la redacción, suelto a todo pulmón una sarta de interjecciones que asombra los más novatos e inmediatamente sonrío para que nadie piense que estoy de mal rollo. Es una forma de aliviar la tensión. Pero mira por donde, alguien ha hecho de esta costumbre mía un buen negocio. Se trata de dos tipos más listos que el hambre, que han montado una empresa, STOP-STRESS y una técnica, la "Terapia del aullido". Los que aspiran a nota y no reparan en gastos, pueden acceder además a la "destructoterapia" (¡Toma ya!), donde provistos con un martillo pilón, destrozan televisores, coches, o lo que estén dispuesto a pagar. ¡Y yo, haciendo el gilipollas y gritando gratis, cuando podía forrarme haciendo de gurú de una escuela de relajación mental! 26/11/2004Lumumba. (Primera parte: el hombre) El 2 de junio de 1925 nace Patrice Emergy Lumumba, revolucionario y luchador por la independencia del Congo belga.Tras haber permanecido en prisión dos años acusado de un fraude, en 1957 sale de la cárcel y decide afiliarse al movimiento independentista de su país, colonia belga. Un año después, crea el Movimiento Nacional Congoleño y en poco tiempo pasa a ser principal impulsor de la independencia del Congo. En su calidad de político acudió a diversos foros para pedir la autonomía de su país. Este hecho se lograría el 30 de junio de 1960, fecha en la que se declaraba República Independiente. En estos días se convocan elecciones y es elegido como presidente del Consejo. Partidario de las ideas comunistas, sufrió la oposición de Mobutu, quien terminó por destituirle del poder. El 5 de septiembre de 1960, el presidente Joseph Kasavubu destituyó a Lumumba y a seis de sus ministros. Pese a ello, el gobierno belga, aún influyente en la joven nación independiente, presiona a las autoridades constituidas en Leopoldville para alejar definitivamente a Lumumba del poder. El 27 de noviembre, Lumumba escapa de su casa e intenta llegar a Stanleyville (Kisangani), donde su colaborador Antoine Gizenga estaba reagrupando a las fuerzas izquierdistas. El 2 de diciembre, la ONU ordena a sus tropas que no protejan a Lumumba, que es buscado por los soldados de Joseph Mobutu, un sargento ascendido a coronel por Lumumba, a quien había nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército seis meses antes. A finales de diciembre de 1960 y principios de enero de 1961, la victoriosa ofensiva izquierdista pondrá muy nerviosas a las autoridades tanto del Congo como de Bélgica. El fracaso de Mobutu en la reconquista de Bukavu (Kivu), tomada por los lumumbistas el 25 de diciembre, tendrá como reacción un telegrama enviado desde Bruselas en el que se subraya la «muy especial atención» en «las consecuencias desastrosas de la liberación de Lumumba». El 13 de enero de 1961, el líder nacionalista fue detenido en Thysville (Mbanza-Ngungu), al sublevarse parte de la guarnición. Manifestaciones de la multitud en la capital a favor de Lumumba precipitaron los acontecimientos. Bruselas decidió entregarlo a su peor enemigo, Tshombé. Fue conducido en avión a Elisabethville (Lubumbashi) el 17 de enero, junto a su ex ministro de Juventudes y Deportes, Maurice Mpolo, de 32 años, y el ex vicepresidente del Senado, Joseph Okito, de 50 años. Durante las varias horas de viaje en avión fueron maltratados, lo mismo que durante la tarde de ese día en prisión. Esa misma noche fueron asesinados. En este momento se declaró una guerra civil que finalizó en 1965. En este año Mobutu dio otro golpe de Estado y subió la poder. En 1971 esta República se denominó Zaire. 28/11/2004Lumumba. (Segunda parte: el cóctel) Bien porque eramos todos unos rojos, por lo menos de corazón, o bien porque Patrice Lumumba había dejado un poso de simpatía, lo cierto es que al poco tiempo de su muerte, fué bautizado con su nombre un curioso cóctel que llegó a tener bastante aceptación. Quien fuera el que se le ocurrió llamar Lumumba, a la mezcla de cacaolat, hielo y brandy tuvo un acierto más que sobrado. El cóctel no se puede considerar en sentido estricto una creación, algo parecido y más sofisticado te lo hacían en los bares pijos, donde en vez de colacao utilizaban el licor Mozart de chocolate, y algún brandy curioso como el de albaricoque, todo ello reforzado con una cucharadita de cacao molido , pero lo bueno del “lumumba” era su simplicidad, a la que se añadía una cualidad que le habíamos adjudicado, tal vez un poco alegremente, la de ser una bebida mataresacas, y de hecho la reservábamos para el final de la gran juerga, a modo de desayuno alcohólico, antes de dormir la mona. Incluso en invierno, había quien dejaba el hielo para mejor ocasión y pedía el cacaolat caliente, con lo cual, el lumumba se transformaba en un carajillo de chocolate. Luego, un día, nadie sabe ni cómo, ni cuándo, ni por qué, el "lumumba" pasó a la historia. Hasta que alguien, con intuición de artista, lo rescató del río del olvido para convertirlo en algo alucinante. Pero ésa es otra historia. (Continuará) 29/11/2004Lumumba. (Tercera parte. La genialidad) El médico se lo había dicho alto y claro: nada de humos. Sus pulmones no podían aguantar tantos y años en los que se lo había fumado todo. Se lo tomó mejor incluso de lo que pensaba. Aguantó perfectamente el síndrome de abstinencia de la nicotina. Pero echaba de menos aquellas tardes de fin de semana, que aprovechaba para viajar por utopías, nubes y sonrisas, bien acompañado de la hermana María, cuyos humos lo envolvían como una amante fiel, segura, constante y puntual. También tendría que decirle adiós a ella, desgraciadamente. Pero alguien le dio una idea: Si no puedes fumártela, cómetela. Se documentó sobre el particular, aprendió por ejemplo que el principio activo de la planta es liposoluble. Había que disolverla con grasas, como la mantequilla, de ahí la afición a confeccionar pastelitos con ella. Pero él no pensaba en comida, pensaba en bebida. Hasta que se hizo la luz, y aquel viejo y olvidado Lumumba renació poderosamente de sus cenizas, aunque ha cambiado algo de look, ahora se parece más a Bob Marley que a un revolucionario africano.Receta: Calentar a fuego lento un vaso de cacaolat con una cucharada de azúcar. Desmenuzar la planta, la misma dosis que antes se fumaba, y darle un par de hervores sin dejar de remover. Colar el cacaolat ya reforzado y echarlo en un vaso largo con abundante hielo al que se le añade un generoso chorro de brandy jerezano. El resultado es un puntito muy saleroso. Más suave y menos instantáneo que en la forma tradicional de ligar con María, pero mucho más largo y continuado. Es un cuelge Duracell, que dura y dura y dura. Y mientras tanto, el pobre Lumumba, mirándonos con envidia desde su cielo comunista. 29/11/2004 08:39 Enlace permanente. Hay 2 comentarios. 30/11/2004porno Las emisoras piratas de televisión, en este país hay la tira, utilizan las horas de la noche para poner videos porno y así encauzar la publicidad de líneas eróticas. No tenemos nada en contra de este negocio, pero los franceses, sí. En más de una ocasión, el Consejo Superior Audiovisual galo se ha quejado oficialmente de que la señal de las teles piratas de Girona llega al sur de Francia y con ella el material pornográfico. Resulta que en nuestro país vecino, la emisión en abierto de este tipo de películas está totalmente prohibida. Curiosa paradoja, añado yo. Hace treinta años, miles de españoles cruzaban la frontera para ver en Perpignán películas verdes. Ahora sucede todo lo contrario. Como se puede constatar, la historia se repite, pero, eso sí, a veces en dirección contraria. |
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