Blogia
rua

gritos

gritos Siempre creí que gritar, relaja,
De vez en cuando, en la redacción, suelto a todo pulmón una sarta de interjecciones que asombra los más novatos e inmediatamente sonrío para que nadie piense que estoy de mal rollo.
Es una forma de aliviar la tensión.
Pero mira por donde, alguien ha hecho de esta costumbre mía un buen negocio. Se trata de dos tipos más listos que el hambre, que han montado una empresa, STOP-STRESS y una técnica, la "Terapia del aullido". Los que aspiran a nota y no reparan en gastos, pueden acceder además a la "destructoterapia" (¡Toma ya!), donde provistos con un martillo pilón, destrozan televisores, coches, o lo que estén dispuesto a pagar.
¡Y yo, haciendo el gilipollas y gritando gratis, cuando podía forrarme haciendo de gurú de una escuela de relajación mental!

1 comentario

paula -

y es que te habías equivocado de oficio...