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01/12/2004
Moscatel Reserva de Familia de López Hermanos. (No pienso parar, Carlos) Me gustaría estar esta noche en compañía de unos cuantos buenos amigos de esos que ponen sus cinco sentidos, su inteligencia y su imaginación en hacerle un homenaje al mejor invento humano en todos sus siglos que es el vino, y me gustaría estar con ellos en la Axarquía malagueña, esa comarca morisca que se deja caer desde los montes al mar, con unos pueblos blancos que da gloria verlos, y un montón de viviendas enclavadas en las montañas como si fueran casitas de Belén, la mayoría de ellas compradas hace tiempo a precio de ganga por los turistas extranjeros que conocen mucho mejor que nosotros donde está lo mejorcito de nuestra tierra. Pues bien, de la Axarquía, viene la uva que hace posible el Moscatel Reserva de Familia de López Hermanos. La moscatel de Alejandría es la gran uva Mediterránea, amiga de olivos y naranjos. Se podría hacer la Ruta del Moscatel, desde Málaga a Tarragona. Una ruta turística, medio mora, y antes que mora, romana, porque este vino enamoró por su suavidad a los Césares, que no tenía complejos y a los Califas, que sí los tenían, pero que supieron con buen criterio compaginar el Corán con este vino, considerándolo como jarabe medicinal y no como incitación al pecado. Los talibanes de entonces, más sensatos que los de ahora, respetaron esta interpretación y gracias a ello, se mantuvo el cultivo de esta viña y el amor a este vino. Desde su fundación en 1885, López Hermanos es la gran bodega malagueña, con una capacidad de elaboración de 6 millones de litros. En mis tiempos mozos, cuando de madrugada en las playas malagueñas se pescaba al copo aquellos chanquetes, hoy prohibidos, o peor aún sustituidos por un no sé qué, que no sé de donde viene, pero que solo sé que no sabe a nada, cuando Málaga compaginaba su condición de capital cosmopolita de la Costa del Sol, con el sabor popular de unas tabernas donde se tomaban conchas finas y choricillo al alcohol, en aquellos tiempos felices y desgraciadaente lejanos, cerrábamos la pitanza con una copita del vino más famoso de López Hermanos, el Málaga Virgen, que nos dejaba el cuerpo de rey, a pesar de ser gritar Viva la República. Claro que habíamos sido criados en la adolescencia, con otro producto rey de la misma bodega, la Quina San Clemente, porque daba muchas ganas de comerrr, y eso, al final, acabó dejando en nuestro cuerpos serranos una buena huella. Siendo una bodega señera de Málaga, López Hermanos tiene vinos populares y muy selectos. Hace unos años yo quedé literalmente obnubilado cuando probé su Seco Trasañejo, uno de los mejores málagas viejos que he probado en mi vida, y también me encantó su moscatel joven de molturación en frío, el Tres Leones, en la línea de los modernos moscateles afrutados. Pues bien este Moscatel Reserva de Familia se sitúa justo en el término medio. De vendimia semitardía y criado en barricas de roble francés, el moscatel Reserva de Familia es un vino asombroso, por varios motivos. El primero, porque no tenemos ningún referente. El segundo, por su color, más dorado que el moscatel joven. El tercero, por su aroma, donde junto con la fruta resplandece la madera y sus matices ahumados. El cuarto cuando notamos, en boca, la estructura de un vino de crianza que matiza la dulzura de la moscatel, dejando un gusto final, largo y persistente donde resplandece la fruta. El resultado es un vino especialmente generoso, complejo y muy adictivo. Catorce grados y medio que no te dejan indiferente. En definitiva, un vino para ponerle un piso.
03/12/2004
evasión Me voy a la Borgoña a emborracharme de vino caro. Igual no vuelvo.
09/12/2004
vuelta Chablis Grand cru -Blanchot, Bougros, Les Clos, Grenouilles, Preuses, Valmur, Vaudésir- (blanco), Chambertin, Charmes-Chambertin, Mazoyères-Chambertin, Griotte-Chambertin, Ruchottes-Chambertin, Chapelle-Chambertin, Chambertin-Clos de Béze, Latricières-Chambertin, Mazis-Chambertin, Clos-Saint- Denis, Clos-de-la Roche, Clos-des-Lambrays, Clos-de-Tart, Bonnes-Mares, Musigny (tinto y blanco), Clos de Vougeot, Échezeaux, Grands Échezeaux, La Romanée, La Romanée-Conti, Romanée Saint-Vivant, Richebourg, La Tâche, La Grande Rue, Corton(tinto y blanco), Corton-Charlemagne(blanco), Chevalier-Montrachet (blanco), Bienvenues-Bâtard-Montrachet (blanco), Le Montrachet (blanco), Bâtard-Montrachet (blanco), Criots-Bâtard-Montrachet (blanco).
He vuelto, pero mi paladar se ha quedado en un rinconcito borgoñón, entre La Romanée y les Grand Echezaux. Todavía estoy demasiado allí, como para escribir sobre el viaje y sus sabores. Cuando recobre mi serenidad, te prometo una larga carta, Carlos. Quien avisa no es traidor. Es avisador.
14/12/2004
cuestión de vejiga Datos inequívocos de la Comisión 11-M. Aznar: Más de 11 horas declarando. Zapatero: Más de 14 horas declarando. Conclusiones. Lo importante no es lo que digan los líderes políticos, sino cuanto tiempo aguantan sin mear.
16/12/2004
Se admiten firmas de adhesion solidaria y de protesta cívica, contra una injusticia flagrante, cometida, con alevosía y anonimato, por una peña de impresentables que mejor estarían escardando cebollinos en Bucaramanga, sin ir más lejos. Paula, vuelve. No te dejes llevar por los integrantes del comando basura, que no quieren que estés cada día en la red haciéndonos la vida más agradable. Los imbéciles que te han obligado a clausurar esa casa abierta,limpia y acogedora que era tu blog, no pueden cantar victoria tan facilmente. La copa de europa es tuya. Y tú, Paula, eres única. No te dejes influir por unos nefastos émulos de Guillamet. Reacciona. Planta cara. Vuelve. Porque, entre otros muchos motivos, no sabemos vivir sin tí.
21/12/2004
Adios, año cruel. Dado que el 2004 ha sido, sin lugar a dudas, el peor año de nuestras vidas, dicho sea esto con la imparcial objetividad que me caracteriza, anuncio a propios y extraños, a tirios y troyanos, a publicanos y a fariseos, a niños y a niñas, a capitanes intrépidos y a militares sin graduación, a supermodelos anoréxicas y a gorditas de buen ver, a feministas de estricta observancia y a iconoclastas de lo políticamente correcto, a heresiarcas y a ortodoxos, a buenos, feos y malos... que nada más pasada la medianoche del 31 de Diciembre y como saludo de bienvenida al 2005, celebraré en mi augusta mansión una colosal e inédita “lumumbada” a la que acudirán todos aquellos que hayan sido furiosamente maltratados por este nefasto año, una vez superados, claro está, algunos breves pero necesarios trámites privados vía e-mail. Podéis apuntaros en este blog. N.B. Para saber qué es una lumumbada, ver comentario del 29-11-04
27/12/2004
Ni Rioja ni Burdeos, ni Arguiñano ni Ferrán Adriá. ¡Raclette! Queridos niños y niñas, pobres míos que habéis conseguido, a saber cómo, dormir en una cama que no esté en el piso de vuestros padres: Queridos y amorosos niños y niñas que comprobáis ahora que ya es demasiado tarde, maldición, porque a cambio de esa cama vuestra, solo vuestra y de los que queráis meter en ella, tenéis que apechugar con los daños colaterales, porque esa cama resulta que está en un piso que hay que pagar. Queridos niños y niñas que habéis sacrificado todo en aras de esa independencia: yo soy yo y mi cama, o mi circunstancia que para el caso da igual. Queridos niños y niñas, ya sé que a esas alturas os tengo en ascuas, y aún así en vez de elaborar una explicación racional y bien argumentada, a la manera de Aristóteles, salgo por peteneras y me arranco por Sócrates dando un circunloquio mayéutico, o lo que es lo mismo, procedo como los ginecólogos, y extraigo de vuestros uterillos impúberes la pregunta clave, de la que todos conocéis en vuestras propias carnes la respuesta. A cambio de esa cama que significa libertad, y dejando aparte el puto alquiler, aquí va la pregunta: ¿Cual es el peor precio que teneis que pagar? ¿Eh?-Planchar camisas. -Pero mujer, no seas hortera, planchar es un arcaísmo, ¿quién plancha hoy día, aparte de Arturo Fernandez y los del Opus? Vamos, vamos, un poco de esfuerzo mental, que del otro ya lo hacéis y demasiado, responded a la pregunta que os repito con distintas palabras, ¿Qué es lo que más os jode, por usar un lenguaje diplomático, del hecho feliz de tener que vivir solos?-Cocinar.Ahí quería llegar yo, y si he tardado demasiados párrafos es por vuestra culpa, porque hoy vais lentos de reflejos. Continúo preguntando: ¿Y por qué es jodido cocinar si se trata de un ejercicio gratificante que intenta satisfacer al más duradero de nuestros sentidos, que es el gusto? Respuesta fácil. Porque cocinar lleva anexo, terribles hados que juegan con nosotros y siempre ganan, mala puñalada les den, porque cocinar, repito, lleva implícito el tormento más terrible cuando se vive en un piso solo ante el peligro: Lavar los platos.-¡Un lavavajillas! -¡Pero mira que eres gilipollas, interrumpir mi bien trabado discurso con esa apostilla que apesta a Hipercor! Los lavajillas están fabricados para la gente que aun desconoce que el mejor destino de los platos es no existir, y ya que existen, no se lavan, y si se lavan, será de tarde en tarde.Pero claro, si renuncias definitivamente a lavar los platos, si los vas eliminando de tu vida, por el astuto método de tirarlos a la basura conforme se van ensuciando, no por ello resuelves el problema, porque lo peor de lavar los platos no son los platos, sino los cacharros, y por cacharros se entiende esa variada colección de cazos, cacerolas, cacerolillas, sartenes y los numerosos utensilios de cocina que te los han ido encolomando en Ikea un sabado tonto, y como los has comprado los tienes que usar, y como lo has usado, menuda guasa, los tienes que lavar. -Pues al lavavajillas. -¿Otra vez esta paliza? Tengo dicho y bien clarito, por cierto, que a mis discursos o sermones paternofiliales no tolero que acudan agentes secretos de las multinacionales del electrodoméstico, pero no hay forma. Pues mira, a ver si te enteras, monín, si el lavavajillas es chungo con los platos, imagínate con los cacharros. Además, ¿sabes lo que te digo? Pareces de Madrid, porque es el único sitio de este país, o mejor dicho, de este mundo, en donde los lavavajillas funcionan con una discreta decencia, y el mérito es la calidad del agua. El resto no tiene esa suerte, y en ese resto incluyo las comarcas mediterráneas como primeras de la lista, porque aquí el agua tiene tanta cal, y quien dice cal, dice salitre, o cloro, o basura de petroleros, o residuos nucleares, por no hablar de la mierda que arrojan los millones de turistas que se tuestan en sus playas, en definitiva, aquí el agua tiene tantas cosas incluidas además de agua, que es imposible que haga su trabajo un puto lavavajillas, si es que en realidad lo sabe hacer, que esa es otra. Así que más te vale que te quedes calladito y no me vuelvas a interrumpir, porque a la próxima, te corto a cachos, te embalo en un blister, te coloco un código de barras, y mañana estás expuesto en el hiper, en la sección de charcutería.Perdonad la digresión. Recapitulemos. Tenéis que convenir conmigo, y no tolero ya ni una sola réplica, que si no cocináis, es por no tener que lavar platos y cacharros, y como no tenéis ni un puto euro para comer fuera, ni siquiera el mísero menú de paletas y moritos, resulta que vais por la vida, queridos niños y niñas, con el frigo que parece un coco, porque dentro solo tiene agua, abriendo latas hasta que se os acaba la pasta, y se acaba pronto, porque las conservas está carísimas, y en conclusión, con más hambre que pepeleches, porque, claro, antes ayunar que dejar el tabaco o el cubata o el porro, faltaría más, hasta ahí podría llegar la broma, y menos mal que teneis que dar gracias al cielo por contar con una tieta previsora que os lo regala en latas de cinco litros, porque ante la ola de total desnutrición que os invade, tan sólo os queda el aceite. Pan con aceite y sal. Desayuno, comida y cena, de lunes a domingo. Pan con aceite y sal. Y en la cocina, entre las pilas de cosas por lavar, decenas de cucudrulus te observan con mirada retadora como diciendo: Acércate si tienes huevos.¿Por donde iba? Queridas niñas, y ahora solo digo niñas, porque no creo que los niños hayan tenido paciencia de llegar hasta aquí, exceptuando mi hijo Carlos y como sé que me resiste leyendo, le dedico este discurso a él, mi hijo, mi orgullo, mi mejor fotocopia con todo lo quería haber sido y no fui, el que los tiene como el caballo de Espartero, y digo esto con conocimiento de causa, y no ante la presión hipersensorial de un amigo común, un tal Lumumba, que me está sacando de mí todo este inmenso rollo macabeo. Queridas niñas. Os lo pongo por pasiva. Si no tuvierais que lavar los platos y cacharros, es más si no tuvierais que entrar en esa mierda de cocina enana porque todos los pisos de alquiler accesible tienen unas cocinas que no cabe un alfiler, entonces, dibujemos un panorama idílico, ¡cómo cambiaría la cosa, ¿a que sí? Podríais comprar en la plaza unas sardinas que siempre están baratas, o unas pechuguitas de pollo, o unos champis, o preparar unos bocatitas calientes, de pan con ajo con york y queso fundido, y no sigo porque veo que se os está haciendo la boca agua, queridas niñas mías, y al decir niñas incluyo a la niña de mis ojos, mi hija Paula, la mujer de mi vida, que ella tampoco se está perdiendo esta infinita digresión, queridas niñas mías, ante esta situación, y dejo de dibujar idilios, teneis que reconocer conmigo que os encontrais ante un dilema que es un auténtico hijo de puta. Pues vamos a romperle a ese dilema, si no los dos, por lo menos uno de sus cuernos. Así. La única solución para que comáis decente y caliente, barato y completo, sin pasar por la cocina y obviando el fregadero, en otras palabras, la única salvación de vuestros estómagos necesitados, la verdad de comer bien no se llama Arguiñano, ni rico rico perejil, no se llama Ferrán Adriá ni la deconstrucción del nabo al puturrú de fuá, la única verdad de todas las verdades que engloba el placer del paladar con la necesidad de una buena digestión se ha llamado, se llama y se llamará.... ¡tachan! ¡RACLETTE!
Mañana, o pasado mañana, o tal vez otro día, os explicaré por qué. La Raclette 2 Pequeño prólogo erudito: La historia de la cocina comienza el mismo día que el hombre aprendió a dominar el fuego y a utilizarlo como elemento transformador de los alimentos. Pasar del frío al caliente, del crudo al no crudo, significó para nuestro antepasado dejar de ser un mísero atapuerco y convertirse en un homo sapiens, hombre con saber y con sabor, un homo sápido y sabio, por lo menos para lo que entonces había suelto por ahí. Y desde entonces, el secreto de cocinar se ha dividido en dos grandes disciplinas: el arte de cocer y el arte de asar. O lo que es lo mismo, calentar el alimento en compañía de líquido (agua, aceite o grasa) o por el contrario dejarlo solo ante el calor, para que se haga en su propia sustancia. Estas dos formas, bien diferentes, de cocinar exigían dos formas, también diferentes, de manejar el fuego: Para cocer, fuego abajo. Para asar, fuego arriba. Lo peor de todo.De entrada, hemos de admitir que el único defecto de la Raclette es su nombre. Una auténtica caca de nombre. Evidentemente es francés y suena a mariconada. (Oye, cariño, ¿quieres que te haga una raclette en la trasera del coche?) Eso es lo malo que tienen los franceses: hacen cosas geniales, pero las nombran fatal. Yo la llamo Raclé que recuerda a guitarrista gitano: (Seguidamente escucharemos unas bulerías del Puerto en la voz de Enrique Morente, acompañado a la guitarra por Raclé de Algeciras.) Mi hija Paula la llama “raglete” con ge de gemido, y Carlos la acaba de joder, al traducir del francés literalmente y la ha llamado “reglita”. Un desastre. Pero es un detalle nimio, sin trascendencia alguna. Por ejemplo, si la chica está buenísima y se llama Policarpa, te enamorarías de ella, ¿no es cierto, Carlos? Efectivamente, no es cierto. Sigamos. No la llamemos Raclette, llamemosla, simplemente Ella. Lo mejor de todo.Corriendo un tupido velo por el puto nombre de la cosa, lo mejor de todo es todo lo demás. Primero. Ella es una cocina completa que no está en la cocina sino en el centro de la mesa, porque lleva calor propio, vía enchufe. (Los cucudrulus que habitan en el pantano de platos fangosos ahora nos miran con envidia, porque no pensamos entrar más en ese reducto infame que comenzó llamándose cocina y ahora es un cubo de basura en forma de habitación, una vez que hayamos solucionado, claro está, el pequeño, pero esencial detalle de trasladar el frigo al comedor, porque es su sitio natural)Segundo. En Ella pueden cultivarse a la vez las dos grandes disciplinas del arte de los fogones: Asar y cocer. Porque Ella está caliente por dos sitios distintos a la vez. Por abajo, dando calor a una piedra o plancha, para que puedas cocer o freír lo que quieras y por arriba, convirtiéndose en un horno al grill que lo asa todo. (A poco que cojas el puntito, el Arguiñano se va al carajo)Tercero: Ella soluciona, ¡milagro de milagros de la simplicidad del huevo de Colón! un grave problema del que todos hemos sido víctimas: Cómo no tomar fríos los últimos trozos de ese inmenso filete a la plancha, a no ser que lo devores como un pavo, y no participes en la conversación de tus comensales. Porque Ella, en vez de pantagruélicos platos, delicadamente, con mucho mimo, te prepara, bien por arriba, bien por abajo, pequeños bocaditos, bocatini di Cardinali, y lo que comes, lo comes bien caliente, que te da más gusto. Cuarto. A estas alturas de la copla, te habrás dado cuenta de que si, estando ella, alguien pone platos, seguro que será un vicioso del Mistol, porque, en realidad, ni puta falta que hacen. De la plancha, al gaznate, del grill a la boquita de piñón. Y ya puestos, ¿para qué esa mierda de tenedor abultando en la mesa? ¡Palillos! ¡Fabulosos palillos higiénicos envueltos en su papelito que no te cuestan ni un euro porque los robas de la cafetería! ¡Sanos, asépticos, desinfectados, desratizados palillos, sin restos de lametones de cucudrulus ansiosos que acaban de dejar de serlo, porque han comprobado el futuro que se les viene encima, o debajo, y ya se están haciendo el harakiri en la cocina! -Pero la Raclette hay que lavarla. -Te has pasado, listillo. No lo recomiendan. Lo dice bien claro el libro de instrucciones. Las diferencias bruscas de calor pueden romper la piedra de la plancha, el agua puede dañar las resistencias. Hay que dejar que la cosa se enfríe lentamente. ¡Excusa genial, coartada perfecta! Al día siguiente, la puñetera resaca te impide ver si Ella está limpia o sucia, solo te interesa que esté caliente, la enchufas, rascas un poco con la paleta para que no se diga, y verás cómo Ella, siempre solícita, dejará que le hagas encima una hamburguesa, mientras abajo, con su fuego interno, va derritiendo lentamente el queso de tu pan. ¡Y qué se joda Mc Donald!Conclusión: En resumidas cuentas, si ella se olvida de que entres la cocina, si ella te permite que pases de lavar platos y cubiertos, si ella te cocina cómodamente en el comedor y encima, o debajo, te lo hace con las tres bes, bueno bonito y barato.... ¡Ella no es un electrodoméstico! ¡Es un chollo! ¿A qué esperas para casarte con ella?
29/12/2004
La Raclette 3 Para mayor aliciente aún si cabe, en la lumumbada del 31, y antes de que invadan nuestras mentes los efectos del perverso cóctel, tendrá lugar, entre los numerosos participantes de tan alucinógena cumbre, un extraordinario sorteo de..... ¡tachan!¡FABULOSAS RACLETTES!Confirmado: 2005, Año Internacional de la Raclette.
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